Las charlas con sus abuelos siempre han sido lindas, porque aunque desde chico que se acostumbró a tener a sus afectos lejos, eso no fue un problema para comunicarse con ellos.
Matías estaba charlando con sus abuelos, contándoles de su reciente entrada al jardín y de sus amiguitos. De repente se dió cuenta que el abuelo estaba lejos:
"Tata, vení..." fue el primer pedido, para luego completar con la frase armada: "Tata, vení a casa nene, a jugá" ("Tata, vení a la casa del nene a jugar")
La baba del abuelo del otro lado llegó por la línea telefónica.
Abril de 2008. Dos años
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